El IMPI examinará patentes para el mundo desde enero de 2027 mientras arrastra 133 mil expedientes propios y más que triplica su plantilla de examinadores
El 13 de julio de 2026, la Asamblea de la Unión del Tratado de Cooperación en materia de Patentes aprobó por consenso designar al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial como Administración encargada de la Búsqueda Internacional y del Examen Preliminar Internacional. Será la cuarta oficina que presta ese servicio en español, junto con España, Chile y Brasil, y se espera que inicie operaciones en enero de 2027. Al 15 de junio de 2026 el instituto reportaba 133,211 expedientes pendientes de análisis: 56,211 de patentes —de los cuales 44,239 estaban en fase de examen técnico, con la mayor acumulación en biotecnología y química— y unos 77,000 de signos distintivos. El rezago de patentes viene bajando: el informe de gestión del 28 de mayo de 2026 reporta una caída de 55,377 a 43,740 expedientes tras un aumento de 74% en la plantilla. Esa plantilla pasó de 112 examinadores al inicio de la administración a unos 192, y con la convocatoria de 500 más, cerrada el 27 de junio de 2026 con percepción mensual de 27,000 pesos, el IMPI prevé superar los 700.
Strategic interpretation
SISTÉMICO (verificado + inferido): la lectura fácil —una oficina rebasada acepta trabajo internacional— no se sostiene, y por eso la señal es mejor. El IMPI sí está construyendo capacidad: 74% más examinadores, rezago de patentes a la baja, y una designación que la OMPI no otorga sin acreditación técnica. La tensión real es de simultaneidad. Toda esa capacidad es nueva: la plantilla pasó de 112 a más de 700 en unos dos años, de modo que en enero de 2027 el examen internacional caerá sobre examinadores con meses de antigüedad, formados mientras se despacha un inventario de 133,211 expedientes. Gana el Estado, que exhibe acreditación; gana el solicitante extranjero, que estrena autoridad en español; el riesgo lo absorbe el solicitante nacional, cuyo expediente no tiene plazo con castigo mientras el internacional sí. CONSECUENCIA (inferido): a la empresa mexicana con patente pendiente en biotecnología o química le toca primero, porque ahí está la acumulación. De eso se sigue algo que casi no se discute: ante escasez, se sirve antes lo que tiene calendario obligatorio. A 3-10 años, si la plantilla no se estabiliza, México habría montado una autoridad internacional sobre una base contractual precaria, y la vía rápida para proteger una invención mexicana pasaría por el sistema internacional en lugar del nacional. COSMOVISIÓN: que la capacidad técnica se acredita de una vez y después existe. La designación certifica que el IMPI puede examinar con estándar internacional; no dice cuántos expedientes alcanza a examinar, ni con qué permanencia se queda quien aprendió a hacerlo. QUÉ OBSERVAR: si los 500 examinadores quedan bajo plazas presupuestales o bajo honorarios renovables —el dato no es público y es el que decide la señal—; si el inventario de 133,211 baja o sube en el informe anual del IMPI de 2027; y si el tiempo de primer examen en biotecnología y química se separa del tiempo de respuesta como ISA. Esa brecha es la medida exacta de la tensión.
Imagen Radio, 15 de junio de 2026, con el desglose del inventario (133,211 = 56,211 patentes + ~77,000 signos distintivos) y las cifras de plantilla. La designación ISA/IPEA del 13 de julio de 2026 se cotejó contra la nota jurídica de Basham, Ringe y Correa. El rezago de patentes de 55,377 a 43,740 y el alza de 74% en examinadores provienen del informe de gestión de Santiago Nieto del 28 de mayo de 2026. La suma 56,211 + 77,000 = 133,211 se recalculó a mano. Las fuentes discrepan sobre la naturaleza de la contratación: una habla de 500 plazas y otra de honorarios iniciales con intención de permanencia; no se resuelve aquí.
Published on August 17, 2026