La Procuraduría Agraria lleva notarios a 1.8 millones de titulares agrarios sin sucesor designado, con meta en 2030; calcula que al ritmo histórico tomaría más de cuatro décadas
El 16 de enero de 2026 la Procuraduría Agraria y el Colegio Nacional del Notariado Mexicano firmaron un convenio para un Programa Nacional de Testamento Agrario, con el objetivo de abatir hacia 2030 un rezago estimado en 1.8 millones de personas sin lista de sucesión ni testamento agrario, de más de 5.5 millones con derechos agrarios. El 29 de enero la Procuraduría fijó una meta inicial de 100 mil testamentos con casi 4 mil notarios voluntarios, tarifas reducidas diferenciadas por región y mil Centros de Atención Agraria, y se propuso elevar la meta de instrumentos sucesorios de 40 mil a hasta 300 mil al año; su propia coordinación reconoció que al ritmo histórico cubrir el rezago tomaría más de cuatro décadas. La Ley Agraria permite depositar la lista de sucesión en el Registro Agrario Nacional o formalizarla ante fedatario público (artículo 17), y el Colegio aclaró que el programa no sustituye la lista. En Japón, la reforma al Código Civil promulgada el 24 de junio de 2026 crea un testamento hecho en datos electrónicos que resguarda la oficina de asuntos jurídicos del Estado, y que entrará en vigor en un plazo de hasta tres años.
Interpretación estratégica
Sistémico: La tierra social mexicana envejece con sus titulares, y casi un tercio de quienes tienen derechos agrarios no ha dicho quién los hereda. El Estado eligió resolverlo sobre todo con el notariado: lleva a la parcela la escritura pública con tarifa reducida, además del registro administrativo, que el convenio también promete digitalizar. Japón, en el mismo año, va en sentido contrario: crea un testamento digital que custodia el Estado. La tensión es entre la sucesión como trámite público y la sucesión como servicio profesional pagado. Gana el notariado, que abre un mercado rural en más de 32 mil núcleos agrarios; gana certeza el titular que testa; se puede quedar fuera quien no puede o no quiere pagar, aunque sea con descuento. Consecuencia: Le toca a la notaría mediana en ciudades rodeadas de ejidos, que gana una línea de negocio de volumen con precio acotado; al Registro Agrario Nacional, que recibirá avisos notariales directos; a las ejidatarias, a quienes el programa da prioridad; y a los tribunales agrarios, que reciben lo que la sucesión no resuelve. Lo que se sigue: una sucesión sin designar puede terminar en juicio agrario, y seis de esos tribunales operan hoy sin titular. A tres a diez años: si el rezago no baja, la transmisión de la tierra social entre generaciones se decide en tribunales y no en las familias; si baja por la vía notarial, la propiedad social se acostumbra a pasar por la escritura pública. Cosmovisión: Que la seguridad jurídica la da el fedatario, y que lo que pasa por notario vale más que lo que se anota en un registro público. Qué observar: Cuántos testamentos agrarios se otorgan en 2026 contra la meta de 100 mil; si el Registro Agrario Nacional publica las listas de sucesión depositadas por año, para saber si supera la meta anterior de 40 mil; y si la Procuraduría o el RAN ensayan una vía digital sin notario. A diez años: si la sucesión de la tierra social se resolvió en las familias o en los tribunales.
Procuraduría Agraria, comunicados del 16 de enero, 29 de enero y 25 de febrero de 2026, leídos con navegador porque gob.mx no los entrega por script; se cotejan las cifras citadas. Ministerio de Justicia de Japón, página sobre la reforma al Código Civil promulgada el 24 de junio de 2026 (testamento en datos electrónicos bajo custodia de la oficina de asuntos jurídicos). Ley Agraria, texto vigente (artículo 17). Los 40 mil son la meta anterior de la Procuraduría, no un ritmo observado; los datos abiertos del RAN sobre listas depositadas tienen un metadato ambiguo y no permiten calcular el ritmo. Que ejidatarios del Estado de México rechazaron el programa por cobrar lo que la lista ante el RAN no cobra es solo prensa (Excélsior, 9 de febrero de 2026) y no entra en la descripción.
Publicada el 20 de octubre de 2026